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¡¡BIENVENIDAS Y BIENVENIDOS!!

Este 8 de marzo de 2018, Día Internacional de la Mujer, marca de nuevo y anualmente una oportunidad para relevar e invitar a que nos expresemos en torno a los problemas que sufren nuestras mujeres, contextualizándolos.

FUNDAMUJER, en alianza con la Red Naranja, decide concienciar sobre la crisis humanitaria que vivimos todas y todos pero que, sin embargo, afecta de manera diferenciada y cada vez más peligrosa a nuestras mujeres.

El énfasis significativo hacia ellas y las características diversas que presenta se agrava en parte porque ellas siguen siendo las más vulnerables junto a sus familias, en las cuales son Jefas de Hogar en creciente cantidad también.

Es su eje psico-afectivo, de cuidado y de sustento económico ante la ausencia de un padre joven asesinado por grupos delictivos, fuerzas de seguridad del estado y/o en riñas casi siempre sin explicación en los medios.

La irresponsabilidad paterna que lleva al abandono no impuesto, es decir intencional, por parte de parejas que ya no quieren o no pueden ser los proveedores que la sociedad les asignó o por el rompimiento de la pareja por causas violentas, en la cual la víctima es preferiblemente la mujer. Hablamos de la conocida y cada vez más invisibilizada Violencia Doméstica o de Pareja.

Es el caso que estas mujeres que, además de quedarse con los hijos e hijas usualmente y sin apoyo socio-económico de alguna especie, enfrentan la imposibilidad de acceder a la justicia contenida en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007).

Hemos denunciado múltiples veces que solo un 0,7% de los casos que se presentan en denuncias al Ministerio Público llegan a buen término, la falta de capacitación permanente de funcionarios y funcionarias tampoco ayuda, convirtiéndose más bien en otro obstáculo; agregado a que los trámites a seguir sin acompañamiento especializado hacen, entre otros, que la mujer abandone la denuncia, la retire o que la causa no prosiga.

En muchas ocasiones, quedándose o uniéndose de nuevo a la pareja maltratadora por necesidad económica para el sustento de los hijos u obligación sutil cultural de “no dejar a los hijos sin su padre”; agravándose así la situación hasta aparecer en noticias de las páginas de Sucesos de los diarios (cada vez menos resaltadas) como que la muerte (casi nunca asesinato) se produjo “luego de una fuerte discusión” justificable socialmente

Venezuela no cuenta con un organismo institucional de Prevención y Atención de la Violencia contra las Mujeres. Falta asesoría y acompañamiento legal, atención psicológica especializada, seguimiento a medidas eficaces para prevenir nuevas agresiones, protección a los niños y niñas de esas familias, ayudas especiales, refugios y muchas cuestiones más que ya se conocen y que serían fáciles de implementar. Esos hijos e hijas quedan afectados para el resto de sus vidas ante las graves carencias institucionales para ofrecerles apoyo psicológico apropiado o ayudas para su alimentación, salud y escolarización

Lo más importante, no hay actitud de que es asunto importante y tampoco se le asignan los recursos necesarios para su implementación. No tenemos un Plan Nacional y, por ende, no existen Programas o Actividades específicas inmersas en un modelo eficaz de Monitoreo y Seguimiento para mejorar y mejorar. El corolario grave es que, al no tener estadísticas nacionales, no se pueden calibrar logros, lo que se ha hecho, qué se dejó de hacer y qué falta por hacer

La crisis humanitaria, a la cual queremos dedicar nuestras acciones este año, además incluyen el alza en el auge de la Violencia Delincuencial y las formas que toma hacia las mujeres venezolanas sustituyendo algunas veces a la que conocíamos contra los hombres jóvenes de nuestro país. Las mujeres mueren por balas perdidas, acuchillamientos, estrangulamiento y saña con descuartizamientos y quema del cuerpo, en sus casas, yendo a buscar a los hijos al colegio, en las “colas” buscando remedios y comida, quedando entre balaceras tanto de delincuentes como de “fuerzas del orden”, entre otros.

Las afecta especialmente la Violencia Alimentaria porque son las que mantienen a las familias que se quedan sin el aporte masculino o son Embarazadas Adolescentes abandonadas al momento de serlo o viudas antes de ser adultas. La carencia de alimentos, la imposibilidad de comprarlos por su alto costo inflacionario, ya se han llevado a cientos de nuestros menores en todo el país. Llegan a los hospitales en un último momento de sus vidas a sitios en los cuales no hay ni una gasa. Los médicos y médicas protestan semanalmente a las puertas de esas instituciones pidiendo justicia a riesgo de sus propios puestos de trabajo y, muchas veces, solo reciben represión policial y hasta cárcel por solo manifestarse.

La Violencia en Salud entonces se muestra como un deterioro que se percibe diariamente y que afecta a nuestros niños y madres desde la concepción, sin registros médicos, con pocos nutrientes, con falta de atención para el parto, con imposibilidad de atenderlas si el mismo se complica, sin sangre para transfusiones, etc. Las ancianas, viudas o no, se quedan sin protección alguna por el Estado; inclusive, las que tienen Pensión de Vejez tienen que esperar a las puertas de los Bancos hasta tres días para cobrarla y a veces se las quitan porque se las adjudicaron por la Misión Amor Mayor y juegan con sus carencias.

La Violencia Política también ha alcanzado a nuestras mujeres, aún tenemos más de una docena de presas de origen político, sin defensa, sin juicios, en tribunales militares aunque son civiles. La libertad de expresión ejercida por las mujeres periodistas ha llevado a algunas a exiliarse con sus familias, las despiden de los trabajos por decir la verdad sobre la situación como a Alba Cecilia Mujica en “Somos Mujeres”, por solo repetir una noticia que ya había salido en Globovisión.

La Violencia del Estado a través de las mal llamadas fuerzas de “seguridad y orden” persiguen con saña a las jóvenes que se expresaron en las manifestaciones del año pasado; son conocidas las amenaza y acciones de Violencia Sexual por parte de PNB y GNB contra ellas. Estamos seguras que habrán muchas más que, por amenazas o vergüenza, nunca conoceremos; sin olvidar que esas amenazas se han dirigido a todo preso, a los jóvenes también, llegando a actos lascivos y violaciones con objetos entre otros. El Estado no “ve “el problema de género y todo lo achaca a una “guerra económica” inexistente.

FUNDAMUJER seguirá haciendo investigación, actuando en eventos de denuncia, sensibilización y capacitación, presentando propuestas concretas y diseñando políticas para lograr intervenir en espacios gubernamentales, no gubernamentales, académicos y comunitarios. Siempre en alianzas, con muchos otros grupos de la sociedad civil, en la lucha hacia la obtención de la no discriminación y en rechazo a la invisibilización de nuestras mujeres en los asuntos que les afectan en especial!

 

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Mnemonic Chain Reaction

Agradecemos a Daycohost que maneja nuestro sitio y a la Red Social de la Fundación Polar por la exoneración de sus cuotas logrando así una visibilización y posibilidad de encuentros y aprendizajes permanentes que, sin ello, sería imposible.

Haremos lo posible y lo imposible como siempre para que el 2018 sea productivo e innovador en nuestra permanente lucha por los DDHH de las mujeres venezolanas.

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FUNDAMUJER, con esta web, se afianza como una de las ONG venezolanas que ayudan y ofrecen apoyo a las mujeres maltratadas y a los hombres maltratadores que desean cambiar